El lunfardo, como el argot o el slang, no es un idioma; es un léxico específico que colorea el habla de las personas de un determinado lugar y una determinada condición social. El empleo literario del lunfardo es un artificio, un ejercicio de que busca determinados efectos expresivos mediante el empleo de voces lunfardas, acumuladas con mayor densidad que en el uso corriente.… Siga leyendo, y descargue su libro...
Para infinidad de lectores de todo el mundo, la saga de Sandokán fue la puerta de entrada a la narrativa de aventuras, y a la literatura en general. Las once novelas que la componen, ambientadas en el sudeste asiático —Borneo, Malasia, la India— a mediados del siglo XIX, cuentan la historia de este príncipe malayo, miembro de una noble familia de Marudu, que es despojado de su trono y sus dominios por los británicos. Las tropas coloniales, tal vez inquietas por el orgulloso espíritu independentista del príncipe, asesinan a toda su familia, y él escapa por poco de la masacre. Sandokán jura vengarse, y se dedica a la piratería para hostigar el poderío y el comercio británico en la Malasia. Se hace fuerte en la isla de Mompracem, y su audacia y su valor le aseguran la fidelidad absoluta de los nativos y de un europeo medio anarquista: su inseparable amigo, el portugués Yáñez de Gomera.… Siga leyendo, y descargue su libro...
En su libro Civilisation, el erudito inglés Kenneth Clark escribió: “Si la simpatía con el hombre de toda clase y condición y la tolerancia de la diversidad humana son atributos de la vida civilizada, entonces Rembrandt fue uno de los grandes profetas de la civilización”. Quizás el mayor genio del holandés haya residido en esa admirable síntesis visual entre experiencia y cultura, especialmente cultura religiosa. Su pintura recorrió los géneros típicos del arte de su país y de su tiempo –el retrato, la escena social, la historia, y los temas bíblicos– pero los impregnó de humanidad, uno se atrevería a decir de realismo, de vida: sus cuadros no son ilustraciones de la Biblia, son escenas bíblicas vividas por hombres y mujeres reconocibles como tales, en toda la gama de emociones e intensidades. Para Clark “se trata de una respuesta emocional basada en la creencia en la verdad de la religión revelada.” Ciertamente, hay en su pintura y en sus grabados una búsqueda de verdad humana que no es posible separar del contexto protestante en el que realiza su obra, pero que tampoco se agota allí. La larga serie de autorretratos con la que Rembrandt examinó su propia biografía sin coartadas ni complacencias forma parte de esa misma búsqueda, y revela una definida actitud ante la vida y el arte que naturalmente habrá de encontrar su correspondencia visual: de su manera de construir escenas, de su tratamiento de la figura humana, de su manejo de la luz y de la sombra, brotan las corrientes que habrán de revolucionar la pintura doscientos años después: realismo, fauvismo, impresionismo…… Siga leyendo, y descargue su libro...
Totó el bueno cuenta la historia de un personaje casi angélico, de cómo llega a convertirse en líder y benefactor de los humildes, de cómo los humildes abusan de él y en definitiva lo traicionan, y de cómo el propio protagonista acaba por traicionarse a sí mismo, abandonado a una molicie de la que sólo lo arranca un oportuno coscorrón. La aventura de Totó comporta una reflexión amarga y escéptica sobre la condición humana y la suerte de la bondad en el mundo.… Siga leyendo, y descargue su libro...
Apocalipsis, palabra griega que significa revelación, es el título del último de los libros del Nuevo Testamento, y dentro de ese conjunto de textos religiosos, el único con un tono marcadamente profético: no cuenta lo ocurrido sino lo que va a ocurrir, según las visiones que tuvo su narrador. Se trata de un texto extremadamente rico en imágenes y símbolos (numéricos, cromáticos, zoológicos), principalmente heredados de la tradición judía, cuya compleja interpretación desencadenó entre los Padres de la Iglesia apasionadas polémicas que se arrastraron por siglos sobre la conveniencia o no de incorporarlo al canon bíblico. Hubo que esperar hasta el siglo IV para su definitiva aceptación; la Iglesia Ortodoxa, empero, no lo considera parte de su liturgia.… Siga leyendo, y descargue su libro...