Rosa del gueto

Por Israel Zangwill

Hay una clase de humor rápido, instantáneo, que produce su impacto al liberar la tensión creada por una situación ajena a la lógica, a lo habitual, a lo esperable; hay otra clase, más lenta en sus efectos, que consiste en presentar lo habitual bajo una mirada no habitual. Como esas luces especiales que revelan lo que pasa desapercibido en condiciones normales, esta clase de humor pone en evidencia de manera implacable rasgos peculiares, defectos, manías, rarezas que en el vértigo de la vida cotidiana a veces nos pasan desapercibidas. Este humor no arranca la carcajada sino la sonrisa, y no enciende la burla sino que activa el reconocimiento, la comprensión y la piedad. Sus cultores privilegiados son los italianos desde la farsa atelana y los judíos desde la Torá.… Siga leyendo, y descargue su libro...

Lectura y literatura

Por Eduardo Mallea

En el principio fue el verbo. Así como la palabra de Dios creó el mundo que nos envuelve y a nosotros mismos, sus personajes, la palabra del hombre ha creado y crea infinidad de mundos y personajes ficticios que replican, retocan y retuercen su propia experiencia. Este ejercicio, compartido por todas las culturas, en todos los idiomas, tiene su parte lúdica, placentera: a todos nos gusta desde niños que nos cuenten cuentos, que nos canten canciones, que nos hagan representaciones; tiene también su parte práctica: esos mundos y personajes ficticios, trágicos o cómicos, nos ayudan a comprender el mundo real y sus personajes reales, incluidos nosotros mismos; tiene, finalmente, su parte estética, la belleza escrita… Siga leyendo, y descargue su libro...

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