Por Roger Scruton

La universidad es una de las instituciones que definen la cultura occidental. Desde sus orígenes medievales ha cumplido la función de acumular y acrecentar el caudal de conocimientos de la sociedad en su conjunto, y de transmitir ese legado de generación en generación, acompañado por el sistema de valores y creencias que le da sentido. Es natural que a lo largo de los siglos la universidad haya sufrido cambios, a veces drásticos, en su organización y en su relación con la sociedad en que se inserta. En el mundo de habla hispana se cumple este año el centenario de uno de esos grandes sacudones, la Reforma Universitaria nacida en la ciudad argentina de Córdoba. Pero nunca, como consecuencia de reacomodamientos semejantes, la universidad perdió de vista aquellas dos grandes misiones: transmitir y expandir los conocimientos de su sociedad. Nunca, hasta ahora.… Siga leyendo, y descargue su libro...





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