Las leyes fundamentales de la estupidez humana

Por Carlo M. Cipolla

Un dicho de incierta atribución sostiene que quienes asignan mucha importancia a la maldad subestiman la estupidez. Sugiere de este modo que gran parte del daño que la humanidad se ha causado y se causa a sí misma, que es mucho, se debe menos a una acción deliberadamente perversa y malintencionada que a ese comportamiento incomprensible e irracional que fácilmente reconocemos como estúpido. La estupidez parece dejar perplejo al hombre inteligente: lo fascina, pero al mismo tiempo paraliza su juicio. Hay una multitud de estudios sobre la estupidez que no pasan de ser repertorios documentales de conductas estúpidas registradas a lo largo de la historia. Raras veces esos estudios han conducido hacia a una teoría de la estupidez, capaz de explicarla y de trazar las avenidas para combatirla.

El trabajo que aquí presentamos representa un intento, medio en serio, medio en broma, de fundamentar una teoría semejante, a partir de una sistematización de los comportamientos humanos que permite delimitar con razonable precisión las conductas estúpidas. Propone además cinco leyes fundamentales relacionadas con ellas, con quienes las despliegan y con quienes las padecen. Como casi todos sus predecesores en el estudio de este tema, el autor subraya la peligrosidad de la estupidez y el enorme costo que impone a la sociedad; a diferencia de ellos, especialmente de los más influidos por el psicoanálisis, sostiene que una persona es estúpida por decisión de la naturaleza y no por influencia de su medio, su educación o sus experiencias personales.

El italiano Carlo Cipolla (1922-2000) fue un historiador de la economía, autor de una veintena de libros y tratados, cuya carrera académica se desarrolló principalmente en la Universidad de California en Berkeley. Escribió sus Leyes fundamentales de la estupidez humana originalmente en inglés, y las publicó en 1976 en una edición privada que obsequió a sus amigos. Sólo en 1988, apareció en italiano, dirigida al público en general, con modificaciones menores en la redacción para suavizar algunos énfasis y aclarar determinados pasajes. Esa versión italiana sirvió de base para la acertada traducción castellana de María Pons (1991) que, con algunas revisiones, utilizamos para esta edición digital.


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2 comentarios en “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”

  1. Me parece novedoso, interesante. Trato de imaginar algunas de ellas y verificar mi grado de estupidez. Mi esperanza es que no sea tan grande

  2. Les agradezco su envío, puede ser divertido y con señales de alerta para no ser estúpido ante los amigos.

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