Por León XIII
Hacia fines del siglo XIX, la revolución industrial había producido ya sus mayores efectos: la producción, el comercio y las finanzas lograban resultados jamás imaginados, las colonias aportaban ingentes cantidades de materias primas a precios irrisorios, una burguesía empoderada controlaba los principales resortes del poder político, y en las capitales europeas el clima era de perpetua fiesta: los valses de la familia Strauss y las pinturas de los impresionistas daban sonido y color a la belle époque.…
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