Por Mario Bussagli

Cinco siglos antes del nacimiento de Cristo, Siddharta Gautama, un príncipe indio atendido y educado para que los males de este mundo no lo rozaran, asomó la mirada fuera del palacio y se encontró ante la evidencia flagrante del dolor humano, expresado en la enfermedad, la vejez y la muerte; supo también de las prácticas rigurosas a las que muchos se sometían para alcanzar una verdad más alta y una serenidad de espíritu, y eligió él mismo el camino del ascetismo y la meditación.… Siga leyendo, y descargue su libro...





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