Pago Chico

Por Roberto J. Payró

El pago chico donde se desarrollan estas historias pudo haber sido cualquier poblado de la provincia de Buenos Aires en el cruce del siglo XIX al XX; pudo haber sido incluso Bahía Blanca, la ciudad donde el autor ejercía el periodismo mientras las escribía; pudo haber sido también el pago grande, metáfora de una nación que daba sus primeros pasos como república organizada y moderna. Probablemente, la Argentina contemporánea, azorada ante la comprobación de su propia decadencia y necesitada de explicaciones, prefiera optar por la tercera clave para releer este clásico de su literatura. Va a encontrar allí que el abuso de autoridad, la corrupción, el abismo entre las formas y la sustancia, la falta de respeto por la ley, la amoralidad, antes que aportes posteriores de tal o cual parcialidad política o estremecimiento institucional, fueron ingredientes originales de lo que los historiadores han descripto como el orden conservador.

El libro está concebido como una secuencia de cuadros costumbristas, en los que aparecen intercalados cuentos, semblanzas, e incluso ejercicios de pura literatura como lo es el capítulo que describe un incendio de campos. Escritor y cronista trabajan a la par: uno aporta la intención crítica, el otro le quita lo áspero apelando a un humor muy propio de la picaresca. El resultado es, sin embargo, implacable: allí están, a la vista de todo el mundo, los manejos oscuros de las fuerzas vivas –el intendente, el juez de paz, el comisario, el cura, el operador político–, representantes locales de un juego mayor que se juega a nivel provincial y nacional, y que el autor describe sin más explicaciones como “la situación”.

Roberto J. Payró (1867-1928) fue uno de los primeros autores argentinos en reivindicarse como escritor profesional; como muchos de sus predecesores, ejerció el periodismo y participó activamente en la vida política nacional (primero entre los “cívicos” de Bartolomé Mitre y luego como uno de los fundadores del Partido Socialista) pero colocó el ejercicio de la literatura en el centro de su actividad. En su obra, que incluyó el teatro y la novela, la crónica y el libro de viajes, sobresale sin embargo la trilogía orientada a la crítica social, que se inicia con la novela El casamiento de Laucha (1906), sigue con los cuentos de Pago Chico (1908) y culmina con las Divertidas aventuras de un nieto de Juan Moreira (1911), otra novela. En la primera y la última, un sinvergüenza de clase baja y otro de clase alta, respectivamente, se jactan de sus hazañas amorales. Pago Chico habla de la clase media, a la que pertenecía Payró; tal vez por eso se sintió obligado a tomar distancia y la escribió en tercera persona y en forma de cuadros.

Esta edición digital incluye los Nuevos cuentos de Pago Chico, publicados póstumamente en 1928, y transfiere al final del conjunto el Epílogo originalmente incluido en la primera serie.


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