Por August Strindberg

Hay en esta obra dos personajes principales: Julia, una joven de noble cuna, y Juan, su sirviente; un personaje secundario: Cristina, la cocinera de la casa; y un protagonista dominante que no aparece en escena, ni tiene nombre, ni figura en el elenco, pero está siempre presente, sea como un par de botas, sea como una voz que llega desde arriba pero que el público no escucha: el conde. Su ausencia permite que se anude el conflicto en el que los jóvenes quedan atrapados, y la noticia de su regreso a la casa solariega precipita el desenlace inexorable. No hay nada parecido al amor en la historia de Julia y Juan, sino más bien lujuria, ambiciones, intereses, juegos de poder, y un ansia de libertad que ni una ni el otro logra satisfacer.… Siga leyendo, y descargue su libro...





In Octavo