Por Leigh Brackett

Greg Carver, el protagonista de esta nouvelle, no es un Philip Marlowe ni un Sam Spade. No es un detective privado, y ni siquiera es valiente. Es un simple periodista de un diario local que, como él dice, tuvo la “poca cabeza” de escribir unas notas sobre la manera como se maneja la ciudad. Los poderes establecidos le hicieron saber contundentemente lo equivocado que estaba, y él aprendió la lección. O casi. Esta historia, que se inscribe limpiamente en la tradición del policial negro, con su típico ambiente de corrupción y su derroche de amargo cinismo, es la historia de alguien que termina por darse cuenta de que todo hombre tiene su límite y que tarde o temprano llega el momento de trazar la raya. Como ocurre con otros héroes del género, cosas parecidas al amor y la amistad obran como catalizadores de esa reacción, antes que nociones abstractas sobre la justicia y el bien.… Siga leyendo, y descargue su libro...

In Octavo