Por Emilio de Matteis

Cuando los españoles llegaron a América, las grandes culturas locales se encontraban como congeladas en el tiempo y en el espacio, detenidas, sin contacto entre sí, y sin capacidad para evolucionar. Esa cristalización impidió que al entrar en contacto con la cultura de los conquistadores se pudiera entablar entre ambas un diálogo vivo, creador y superador. Al contrario, las culturas prehispánicas se abroquelaron más sobre sí mismas, se cerraron, se negaron a dejarse impregnar por los saberes, creencias y valores que llegaban desde Europa, pero impusieron su propia parálisis intelectual al nuevo mundo que se estaba gestando. Con el tiempo, esto se traduciría en una negativa, en una resistencia a cualquier tipo de ejercicio del pensamiento, en lo que ese ejercicio tiene de crítico, de creativo y de innovador. Esa “abulia mental” permitiría explicar muchas de las peculiaridades sociales, políticas y culturales latinoamericanas.… Siga leyendo, y descargue su libro...





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