La crencha engrasada

Por Carlos de la Púa

La palabra lunfardo, que da nombre al argot de Buenos Aires, proviene del italiano lombardo. Allá designaba a los prestamistas que atendían al pueblo más bajo y terminó siendo equivalente a usurero y ladrón. En los barrios bajos porteños de fines del siglo XIX lunfardo también se usó como sinónimo de ladrón, para terminar designando una lengua que se gestó en el ambiente delictivo y prostibulario, se extendió desde allí a la vida nocturna, y permeó en definitiva hacia la sociedad toda, en buena medida gracias a las letras de tango y el teatro popular.… Siga leyendo, y descargue su libro...