Por Theodor Mommsen y Numa Fustel de Coulanges
A mediados de 1870 Francia y Prusia se enfrentaron en una guerra deseada por ambas partes. El emperador Napoleón III necesitaba galvanizar a los franceses detrás de su figura y el canciller Otto von Bismarck encontraba en ella una palanca para avanzar en la unificación alemana. Francia perdió la guerra, Napoleón cayó junto con el Segundo Imperio, y despejó el camino hacia la Tercera República. Bismarck se dio el lujo de proclamar en el Salón de los Espejos del palacio de Versailles, en una París ocupada, el nacimiento del Imperio Alemán (el Segundo Reich), unificando a los estados germanos bajo el kaiser Guillermo I. Alsacia y Lorena, dos territorios en permanente disputa, quedaron en manos alemanas.
En el contexto de esa guerra, dos destacados historiadores, uno alemán y el otro francés, se trabaron en una sustanciosa polémica sobre los argumentos que asistían a cada parte, volcada en los textos que aquí presentamos, en los que la cuestión de Alsacia emerge con relevancia simbólica. La contienda militar y el debate académico se insertaban además en un escenario más amplio, el del surgimiento, organización y consolidación de los Estados nacionales. Esa guerra y otras que la precedieron y la sucedieron fueron los trabajos de parto de una organización política de los pueblos que se inició con la Revolución Francesa y ahora está llegando a su fin, desintegrada bajo la potente arremetida del globalismo.
Además de su valor documental, el interés actual de estos textos reside en la manera como tanto el alemán como el francés plantean la cuestión nacional, y examinan los ingredientes que definen una nación: sus argumentos pueden ayudarnos a comprender y evaluar lo que está en juego en las drásticas transformaciones que se producen ahora mismo a nuestro alrededor.
El alemán Theodor Mommsen (1817-1903) ganó en 1902 el premio Nobel de literatura por su vasta labor historiográfica, en la que se destaca el Corpus inscriptionum latinarum, una recopilación de todas las inscripciones del Imperio Romano, recogidas en decisiete volúmenes que terminaron de publicarse en 1986. El francés Numa Fustel de Coulanges (1830-1889) escribió abundantemente sobre la historia de Francia, pero su fama está asociada a La ciudad antigua (1864), un examen de las instituciones sociales, económicas, políticas y religiosas en Grecia y Roma.
Acerca de la guerra, Mommsen reunió dos artículos previos, y un tercero original en un folleto publicado en Florencia en 1870. Su intención inicial fue disuadir a los italianos de cualquier alianza con los franceses, para luego tratar de convencerlos sobre el pacifismo germano. Fustel le respondió también con un folleto aparecido ese mismo año en París, más centrado en Alsacia y la cuestión nacional. La traducción de todos los textos, así como las notas que los acompañan, fueron preparadas por In Octavo.
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