Por Esteban Echeverría

Este relato no muy extenso, y el único escrito por su autor, ocupa sin embargo un lugar singular en la historia literaria: se lo considera en principio como el texto fundacional de la literatura argentina, el primero que se aparta de la apacible tradición hispana para explorar con urgente mirada rioplatense la realidad local, y en el proceso comienza a desplegar un lenguaje con acentos e imaginería propios. En términos más universales, ofrece un ejemplo precursor de la transición desde el romanticismo hacia el realismo, y aún el naturalismo, literario. Hay en este cuento tres momentos dominantes: el primero, la descripción del matadero, puede asimilarse al cuadro de costumbres tan frecuentado por los románticos, pero trazado aquí con pinceladas drásticas y sin concesiones; el segundo corresponde a la fuga del toro, en el que el relato se anima, la ferocidad del ambiente se revela en la acción, y emerge la figura del temible Matasiete, en preludio y anticipación del tercer momento, con la inesperada aparición de un hombre ajeno e incluso opuesto a ese ambiente, descripto en términos inequívocamente románticos, que atrae sobre sí la misma violencia despiadada que el toro fugado.… Siga leyendo, y descargue su libro...

In Octavo